Este ejemplar de 1975 llega al mercado tras una restauración integral completada en 2014 por un ingeniero jubilado. El trabajo fue minucioso y exigente: el coche fue desmontado hasta dejarlo desnudo y reconstruido meticulosamente desde cero, prestando atención al motor, la caja de cambios, el eje trasero, el diferencial y la suspensión. La carrocería se repintó en su color sable siberiano original, mientras que el interior color champán se restauró minuciosamente según las especificaciones originales de fábrica. Desde la restauración, el coche no se ha utilizado y ahora se ha vuelto a poner en servicio por completo y está listo para su uso.