Aquí tienes un magnífico Mini Pick-Up en color Glacier White, ese tono brillante que pertenece a una determinada época. Sesenta años después, se presenta en un estado que inspira admiración, porque este coche ha sido completamente restaurado desde el exterior, con un expediente de restauración a la altura del trabajo realizado. Todo ha sido rehecho, hasta el último tornillo. No se ha dejado nada al azar, no se han tomado atajos. Lo que hace que este pick-up sea aún más interesante es lo que late bajo el capó. Mientras que la mayoría de estas furgonetas utilitarias venían con la 850 original, ésta ha sido equipada con un motor de 1300 cc que cambia radicalmente la propuesta. Va casi de simple a doble en términos de potencia, con un motor suave y con torque que le da a este pequeño auto una facilidad y generosidad que no esperarías. Está presente la palanca de cambios Magic Wand, fiel al espíritu de la época. En el interior se ha confeccionado a medida una preciosa tapicería de color verde, un verde suave y elegante que dialoga a la perfección con el blanco de la carrocería. Se conserva el singular velocímetro de primer centrado, el volante original de baquelita y se ha añadido discretamente un indicador de temperatura para poder conducir con tranquilidad sin traicionar la autenticidad del conjunto. Un ejemplar de este tipo, en este estado, con este nivel de restauración y mecánica mejorada, no se encuentra a menudo. ¡Una pick-up que no deja indiferente a nadie, y quizás esa sea su mayor cualidad!