Lo que comenzó como un práctico hatchback evolucionó en tan solo unos años hasta convertirse en uno de los vehículos con tracción total de alto rendimiento más emblemáticos de su generación. Y es precisamente por eso que el Integrale sigue cautivando a los entusiastas hasta el día de hoy. Con la introducción del HF Integrale, el Delta ganó no sólo un motor turboalimentado sino también un avanzado sistema de tracción total que complementaba perfectamente el carácter del automóvil. En 1989 apareció la versión de 16 válvulas, con un motor más potente y numerosas mejoras técnicas. El resultado fue un coche que se sentía igual de cómodo en un paso de montaña como en una carretera rural sinuosa. Hoy en día, sin embargo, el atractivo de un Integrale suele girar en torno a algo completamente distinto: la originalidad. Y ahí es exactamente donde este ejemplo en particular realmente sobresale. Este Lancia Delta HF Integrale 16v de 1990 ha recorrido sólo 29.000 kilómetros y se presenta en un estado que, sinceramente, superó nuestras expectativas. Con un acabado en Grigio Quartz y todavía con su pintura original de fábrica, parece como si acabara de salir del folleto de ventas original. Y esa impresión se extiende mucho más allá del exterior. Echa un vistazo al interior. Los asientos, la tapicería e incluso la tela parecen como si el tiempo apenas los hubiera tocado. En un Integrale, el interior suele contar una parte importante de la historia. En el caso de este Delta, no hace falta mirar dos veces para darse cuenta de lo excepcional que es. Mecánicamente, el coche ha recibido una atención igualmente meticulosa. Hace unos años, fue sometido a una inspección exhaustiva por parte de MCC, una marca muy respetada entre los especialistas de Lancia. Durante ese proceso, el motor fue completamente reconstruido. Naturalmente, se incluyen las facturas adjuntas y proporcionan una descripción detallada del trabajo realizado. Quizás lo que más nos impresionó durante el viaje fue la sensación de tranquilidad y tranquilidad de todo. La caja de cambios cambia con notable precisión, el coche se siente excepcionalmente sólido y cada componente funciona exactamente como se esperaría de un Integrale de este calibre. Afortunadamente, no ha habido ningún intento de modificar o personalizar el coche. Sin ruedas de gran tamaño, sin accesorios llamativos y sin modificaciones innecesarias. Simplemente un HF Integrale 16v puro, exactamente como se podía pedir cuando era nuevo. Quizás ese sea el mayor lujo de todos hoy en día: un Delta original que demuestra lo extraordinario que puede ser un Integrale cuando se lo ha cuidado adecuadamente durante toda su vida. Para el entusiasta que ha estado buscando un ejemplar verdaderamente excepcional, este es exactamente el tipo de automóvil que rara vez se presenta dos veces. Y, sinceramente… quedamos realmente impresionados. Póngase en contacto con Gallery Aaldering hoy y descubra usted mismo este extraordinario Lancia Delta Integrale. Exportamos nuestros vehículos a todo el mundo; consulte las posibilidades disponibles.